Modelo de Innovación


El Modelo de Innovación propuesto por todos los participantes del taller es:

frase_lowres

Descubrir mercados desde arquitecturas de valor.

La formación del arquitecto deja tras de sí  la capacidad para la invención, y la actividad inventiva es Innovación. El arquitecto, como figura cualificada en dinámicas de proyecto, y preparado para la asimilación de entornos de actuación, debe cumplir con la función social de encontrar mediante la tecnificación experimental, soluciones a los problemas prácticos universales, se sitúa así de forma privilegiada en  la línea de salida para competir innovando. Esto es especialmente posible desde la educación universitaria a favor de un objetivo formativo: LA CONCIENCIA INVESTIGADORA.

Como cualquier otra disciplina específica del aprendizaje de la arquitectura, la conciencia investigadora posee su propia lógica de desarrollo que la define y la impulsa. Ante todo la Innovación real para el arquitecto es una cualidad del conocimiento aplicado que exige una determinada práctica compuesta por sucesivos formatos de definición muy alejados de las acostumbradas y retóricas divagaciones del espacio filosófico como razón de proyecto.

La Innovación compete a técnicos en permanente actividad y significa  cambiar para mejorar asumiendo retos y buscando posibles campos de actuación dentro de un mercado potencial. Del mismo modo que no existe investigación sin inversión de recursos, no es posible realmente la Innovación sin inversión del conocimiento aplicado.

La Innovación solo es posible dentro de la administración del conocimiento impulsado mediante la existencia de una financiación, y  se construye de forma entrelazada en base a tres líneas muy precisas de actuación:

–       Creación de nuevos  productos (Fabricación)

–       Definición de nuevos procedimientos (Organización)

–       Configuración de nuevos servicios (Explotación)